Fernando Saiz. 23 de octubre de 2017

Estimado Pep:

Te escribo porque he ledo tus declaraciones sobre el ingreso en prisin preventiva de los Jordis, y no me han gustado. Pero antes de entrar en materia, te pongo en antecedentes sobre mi persona, que igual no te interesa en absoluto, pero bueno, es para que me sites, como hacen los periodistas en la ruedas de prensa cuando identifican el medio para el que trabajan:

  • Soy del Bara desde que me acuerdo y desde hace ms de 35 aos vivo en Madrid, a 40 metros de la casa donde vivi Santiago Bernabu, y rodeado de madridistas de toda laya y condicin (templados, acrrimos, ecunimes, antiflorentinistas, mourinhistas, intolerantes, respetuosos, socarrones gente maja en general). Defiendo que siendo independentista te pusieras la camiseta de la seleccin. Hasta defiendo a Piqu cuando se le va a olla. Creo por tanto haberme ganado el carn de miembro activo de la resistencia azulgrana en Madrid.
  • Te admiro como entrenador. Mis mejores memorias como aficionado del Barca (Johan Cruyff al margen, que ese come aparte en el imaginario cul) estn ligados a tus xitos en el campo. Es recordar la primera final de la Copa de Europa contra el United y se me pone la gallina de piel, que dira Johan. Hace un tiempo habl de ti con Simon Kuper, un conocido periodista y especialista en deportes del Financial Times, y me dijo que en el Barcelona conseguiste la sntesis perfecta ente el juego de pase y de posicin que hizo grande a Cruyff y la organizacin defensiva de los equipos italianos. Estoy bastante de acuerdo con Kuper.
  • No soy independentista ni anti. Creo que el nacionalismo es una opcin legtima, aunque he de reconocerte que siempre me ha parecido una forma de pensar de no mucha profundidad intelectual, porque est basada en el orgullo de pertenencia a una comunidad y a una identidad de la que formas parte normalmente por puro azar. El nacionalismo independentista me parece tambin una ideologa un poco arcaica, ms propia del siglo XX que del XXI. Yo en esto soy ms de Sabina cuando dice que el mundo lo que necesita es que se supriman fronteras, no que se levanten. Hace unos das estuve en lo que queda del Muro de Berln y entend muy bien el mensaje de Sabina.

En fin, a lo que iba, que no me han gustado tus declaraciones sobre los Jordis. Al menos dos veces has sugerido que estn en prisin por sus ideas, en lnea con el argumentario del martirologio secesionista. Pero, hombre, Pep, t tienes ms luces que todo eso. Te has ledo el auto de la juez? Imagino que no, porque de ser as no diras esas cosas. Los Jordis estn en prisin no por luchar por la democracia ni por expresar libremente sus opiniones, que bien que lo han hecho hasta ahora sin que nadie les molestara, sino por un presunto delito de sedicin por su papel rector determinante en las movilizaciones que hubo en Barcelona los das 20 y 21 de septiembre para impedir la accin de las fuerzas de seguridad y de los funcionarios judiciales en los registros de diversos edificios pblicos y privados. Es una decisin judicial, tan discutible como cualquier otra, pero basada en razonamientos jurdicos. Y toda la hojarasca verbal de que son presos polticos y de que son unos santos varones que defienden la libertad y de que jams han roto un plato, pues qu quieres que te diga. Me suena un poco a eso que dicen los vecinos de alguien que ha cometido alguna una barbaridad: Qu raro, si era una persona muy educada que saludaba siempre en la escalera.

Y el que piense que la de la juez es una decisin poltica, pues tampoco se atiene a la lgica, porque salta a la vista que la prisin de los Jordis solo beneficia a la causa independentista, y no parece muy probable que Moncloa haya presionado en esa direccin. Rajoy y los suyos son torpes, pero no tanto. En esto el ms sensato ha sido el abogado de Jordi Snchez, que lejos de sumarse a la farfolla dialctica del victimismo, ha interpuesto un recurso en el que contradice el auto de la juez con argumentos jurdicos y le reprocha que su decisin est basada en sospechas e intuiciones carentes de cualquier base indiciaria. As seguramente acabar sacndolo de la crcel, que la cosa, creo yo desde la atrevida ignorancia del lego en derecho, no fue para tanto.

S tambin, Pep, que no te ha gustado nada lo del 155. A m tampoco. Es una medida de emergencia que limita derechos e interfiere gravemente en los mecanismos de representacin. Pero a la vista de los ltimos acontecimientos, tras una semideclaracin de independencia amparada en un referndum sin garantas y con instituciones en franca rebelda, no se me ocurre qu otra opcin haba. Vivimos en un mundo en el que la gente se extraa de que el jefe del Estado defienda al Estado y de que el Gobierno defienda la Constitucin. Tendrn que ganarse el sueldo, no?

Ya s que t dices que las demandas de la gente estn por encima de las leyes. Es difcil no estar de acuerdo con un enunciado tan abstracto, pero cuando pasamos de las musas al teatro la cosa no es tan sencilla. Cualquier persona con dos dedos de frente sabe que la voluntad de los ciudadanos debe expresarse a travs de unos cauces legales razonables y ordenarse adecuadamente (voluntad de quin, para qu, cmo, por qu, por medio de qu), y no estar sometida a la arbitrariedad permanente de quienes creen que el fin (o sea, la repblica independiente, no hay otro objetivo, seamos claros) justifica los medios (vale todo, da lo mismo que sea irregular, ilegal, paralegal y/o inmoral).

Todo esto te lo digo, Pep, desde la indiferencia hacia lo que pueda acabar pasando con Catalua desde el punto de vista de su estatus territorial. Ni me repugna la idea de una Catalua escindida ni creo que me cambie mucho la vida. Si puedo, seguir yendo de vez en cuando a comer conejo con caracoles y a pasarlo bien en la Costa Brava, en la Barcelona modernista o en los Pirineos; si no puedo, pues anda que no hay sitios para disfrutar, dentro y fuera de Espaa. Y por supuesto seguir siendo del Bara, juegue donde juegue. Pero si no me preocupa ese desenlace, s en cambio me preocupan profundamente tres cosas que ya se estn produciendo o pueden llegar a producirse:

  1. La desafeccin entre espaoles y entre catalanes. Cuando te fuiste del Bara dijiste aquello de que si seguas nos vamos a hacer dao. Pues esa fase de la relacin est superada. Ya nos hemos hecho dao. Mucho y por mucho tiempo. La inquina hacia todo lo cataln, latente en Madrid y en otras partes de Espaa, se ha exacerbado, y supongo que a la inversa pasa lo mismo. El desgarro en la convivencia entre vosotros los catalanes es, si cabe, todava ms inquietante. Estis (estamos) a un paso de que los brotes de odio, que ya han aparecido, se transformen en una selva de rencores.
  2. La desconfianza de los agentes econmicos. El reloj de la economa tiene una maquinaria muy delicada y en cuanto le empieza a entrar un poco de agua llammosle incertidumbre todo se para. Se para el consumo, se paran las inversiones, se paran las exportaciones, se para el empleo Esa espiral empobrecedora ya se ha activado en Catalua y tarde o temprano se trasladar al resto de Espaa.
  3. Que Messi se tenga que ir del Bara. Verdad que me entiendes, Pep?

En fin, acabo, que me estoy alargando de ms. Solo quiero pedirte una cosa: que reflexiones. Que defiendas tus ideas con pasin, pero tambin con responsabilidad. T eres probablemente la nica referencia de autoridad que tiene el independentismo cataln en el mundo. sala con cabeza. Para generar esperanza y no para sembrar desesperacin. Para unir y no para dividir. Para construir y no para destruir.

Con afecto,

Fernando

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Comentarios (2)
2 Miércoles, 01 de Noviembre de 2017 22:22
Carmen
Suscribo, en su totalidad, las reflexiones que haces a Guardiola. Hace escasos das tuve en mi casa a dos amigos catalanes y pude comprobar que entre ellos -son pareja- el conflicto est latente. Ella no es independentista, pero l s, y mucho. Espero que su inteligencia y amor superen esta barrera. El resto de lo que est sucediendo... lo veo como un juego del "y t ms", desde el principio. Torpes, irresponsables, infantiles, taimados y, lo siento, de una chulera incomprensible en polticos que dicen nos representan, tanto a los catalanes como al resto del Estado. Uffff, una lstima!!
1 Lunes, 23 de Octubre de 2017 16:38
Mara Jess
Querido amigo, cmo siempre, no puedo estar ms de acuerdo con tus acertadas palabras.
Un abrazo

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